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MUJER-AMIGA

Con Norita y María Luz nos conocimos trabajando como maestras jardineras. Hacernos amigas fue como correr una cortina y saber que lo que veíamos afuera lo teníamos por dentro. Las tres hicimos ese recorrido de trabajar con niños junto a otras colegas que podrían estar en estas palabras, pero que por esas cosas que causan casualidades, nos encontramos las tres ayer, a orillas de un arroyo serrano tomando mate y comiendo anécdotas untadas con recuerdos dulces y salados.

En el lugar había otro grupo de mujeres entre las que se encontraban una embarazada y otra que estaba amamantando. ¡Es que estamos en la previa y en el durante de toda la vida!

Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, y en ese manso paisaje donde solo se movía el agua del arroyo, rompimos la quietud de esa naturaleza brindándole una sinfonía de risas y carcajadas.

No faltó lo doloroso en nuestra charla ni el silencio agradecido por escuchar lo que se necesitaba soltar.

Tampoco faltaron los bloopers: María Luz confundió los termos de agua fresca y caliente en tres oportunidades y casi se quema los labios. Yo, por mi parte, cuando me preguntaron en qué consistió la operación de mi rodilla, contesté “Me limaron la rúcula”. Aún deben estar riéndose.

Norita es muy sabrosa con sus anécdotas sobre el amor. Es de las que aman amando, al decir de Horacio Guaraní. Amor en puro movimiento que da y recibe sin escatimar esfuerzos. ¡Y vaya si no hay laburo en esta zona del quehacer humano! Es feliz viajando y sacando fotos que comparte con excelentes crónicas. Sabe un poco de todo, lo que enriquece cualquier charla.

María Luz vive en las sierras. En cada rincón de su patio armó mini jardincitos que convidan delicias a los ojos. ¿Puede una casa tener una reina? Sí, pero no es Malu, ¡es su galería adornada con collares de enredaderas y macetas!  Como tiene cierta altura, ofrece una visión panorámica de las sierras a puro verde y claro de luna cuando se corre el atardecer.  Malu es físicamente  pequeña y con mucha fuerza en su carácter. Sabe lo que quiere, y aunque le cueste lograrlo, cuando aparecen las dificultades las manda a un rincón con su excelente sentido del humor.

Se nos vino la noche y al paisaje serrano se le fueron estas tres mujeres.

Encontrarse con amigas cada tanto, es renovar la energía de la risa, darle vitaminas al corazón y secar el llanto con una suave brisa.

Estar con amigas es descansar un poco de ser  mujer; aunque al mismo tiempo es nutrirse más de mujer.

Por nuestro encuentro femenino, que tanto nos cargó de combustible, y en definitiva, porque todas tenemos algo de todas, renuevo los motivos para desear feliz día a todas las mujeres, sobre todo a las que saben ser amigas aún cuando sea tanta la demanda de ser mujer.

Levanto una copa de agua y digo ¡salud por todas nosotras!

Hawa Gazi

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¡Las lágrimas!

Benditas sean las lágrimas en el reino del alivio.

Tantas veces criticadas, reprimidas, agredidas por los mismos ojos que buscan retenerlas. Parecen nada y sin embargo,  pueden estar conteniendo todo un día, una noche, un minuto o una vida en su generoso torrente.

Me pregunto por qué son tan combatidas: ¡Dejá de llorar! ¡El llanto es para los débiles! ¡Llorar no te va a servir de nada! Pero así como en las frases suele haber tantas espinas, por suerte también encontramos pétalos que acarician: ¡Llorá, que te va a hacer bien; lo que hace mal es mantener el llanto cautivo!

Hay lágrimas que tienen que ver con las caricaturas tan bien armadas desde la ficción, que sus destinatarios se vuelven observadores participantes con lágrimas verdaderas. Maravillosa la capacidad actoral de crear emociones, y no menos maravilloso aquel espectador que se entrega a las mismas con las benditas lágrimas que traspasan las barreras del rubor y la vergüenza. Es que, en la ficción se recrea la realidad y el espectador lo sabe; allí están trocitos de su historia reafirmando la inmortalidad del séptimo arte. La sensibilidad no tiene dueño: es patrimonio de la humanidad, con su realidad y su fantasía.

Hay lágrimas con interrogantes, expertas en crear rumores y suposiciones. Otras, rebeldes, que se niegan a salir en caras que parecen felices, pero que ya sabemos, “la procesión va por dentro”.

Las lágrimas tienen nombre: súplica, bronca, desolación, alegría, angustia. Solo hay una palabra con la que no se puede asociarlas: sinsentido. Siempre hay una razón, aunque a veces parezcan irrazonables.

Tantas veces incomodan y otras tantas alivian dejando sin terreno a la encrucijada.

En las lágrimas están una piel que se lastima, un abrazo que despide, la fractura de un Nosotros, los sueños que se lleva la lejanía, soledades amorfas y descoloridas que tanto saben a nada y quizás estas sean las lágrimas más saladas, ¡porque en esas nadas hay tanto por qué llorar! Ellas ponen el corazón a la intemperie dando el primer paso hacia una posibilidad sanadora.

Si hubiera una fiesta de disfraces y, desde una loca fantasía disparadora, disfrazaría las lágrimas como un médico cerrando una herida, una enfermera que cura, un maestro desterrando ignorancia, un albañil que construye, un Juez sancionando justicia, un niño jugando, y tantos otros disfraces de una realidad que se anhela para todos, pero que inexorablemente permanece tan dividida.

Nunca faltan las lágrimas que, por tan inesperadas, se vuelven  indiscretas. Recuerdo mi práctica docente para recibirme de Profesora de Sicología en la U.N.C. Me tocó desarrollar el tema “La Atención” en un 5º año del Secundario. Para introducir el tema se me ocurrió llevar dos lecturas cortitas. Era un día de invierno, 7.30 de la mañana y yo leyéndoles a esas adolescentes un artículo sobre Economía de un diario local. Sabía que el texto no les interesaría, y luego de una pausa, empecé a leerles el Poema 20 de Pablo Neruda. En el momento que leía “…y el verso cae al alma como al pasto el rocío…” me detuve porque las lágrimas nublaban mi vista. Observé que la clase estaba tan atenta, que debía continuar. ¡Pero esas lágrimas tan indiscretas mostrando mi emoción…! La Profesora de Práctica me alcanzó un pañuelo y luego de usarlo, continué con la lectura logrando una buena motivación y desarrollo del Tema.

Si bien aprobé con la mejor nota, por mucho tiempo me sentí enojada y avergonzada por aquellas lágrimas, hasta que entendí que sólo una auténtica emoción puede provocarlas tan dulcemente saladas, aunque tengan tan poco sentido de la oportunidad. Sin embargo, también entendí cuánto juega la solidaridad del otro en la indiscreción de las lágrimas. Acercar un pañuelo y la pausa de un silencio… ¡cuánta esencia en esos momentos!

No saben tocar el timbre ni pedir permiso. Cuando las lágrimas están, no las molestemos; dejémoslas estar. Así como vienen, se van, tal vez llevándose secretos o habiéndole puesto un camino al perdón.

¡Son necesarias! ¡Son benditas! ¡Son humanas! ¡Son nuestras!

Benditas sean las lágrimas porque son riqueza de quien puede llorarlas.

Pobre de aquél que se entregó a su sequía.

Hawa Gazi

Photo by Luis Galvez on Unsplash

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UN CAMINO DE AÑITOS

Año 1

¡Naciste, Olivia, y un brillante lucero se instaló en mi corazón de abuela!

Tu primer viaje por el mundo lo hiciste dormidita en un moisés. Así llegaste a tu hogar con papá y mamá. ¡Caramba, ya eran un inmenso grupo de tres!

Entre pañales que venían livianitos y se iban pesaditos, aprendiste a sentarte, pararte, y de pronto, ¡te vimos caminar, explorando el mundo por aquí y por allá!

Papá y mamá empezaron a salir de tus labios al igual que otras palabras, a tropezones, como tus pasitos.

Año2

¡Chau, pañales! ¡Ahora puedo solita, para alegría de papá, mamá y mis abuelas, que de vez en cuando, tuvieron que ver con esos menesteres!

Paseos en cochecito. ¡Cómo te gustaban esas rutas en movimiento!

De a poquito, sin ninguna prisa, te fuiste despidiendo de otros compañeros de tus 2 añitos: el chupete (secador de llantos) y la “meme”, tan blanca y tibia que siempre te acercaron papá y mamá.

¡Cómo se movió el lucero de mi corazón cuando dijiste por primera vez “abu”! Es que le estaba dando lugar a todo un cielo con luna, sol y estrellas. Todo junto. ¡Un cielo completo es el corazón de los abuelos!

Año 3

Aparecieron el ¡Sí! Y el ¡No! acompañando tu ¡Yo soy! “Mamá, poneme este vestido.” “No me gusta ese pantalón.” Una manito retirando zanahorias de la salsa de los fideos.

Lucha de poderes. Enfrentamientos. ¡Y sí, se crece con y sin!

La llegada de Amelia te convierte en hermana mayor. ¡Tan menor para ser mayor!

Derechos y deberes se ventilan por el aire familiar.

Nostalgia de chupete y mamadera se mezclaron con los celos. ¡Los celos! Se vuelve todo un tema que trasciende las fronteras del hogar. Muchos voluntarios tratamos de ayudarte: papá, mamá, nonos, sette, padrino, y dos enormes tías. Entre todos te hicimos un palacio de princesa con regalos, juegos y sobre todo mimos, muchos mimos. ¡Es que es tan fácil quererte!

Y en ese mundo de tus tres añitos apareció el jardín maternal. ¡Llegada a puro llanto! ¡Dejada a puro llanto! Pero poco a poco fue dejando de ser tan puro. ¡Es que el Sambalele te ganó con su Seño, sus canciones y esa nueva y maravillosa experiencia de estar con otros niños!

Costó aprender que no todo es Olivia; que una seño es para todos, que hay tiempos de espera y un verbo Compartir que se va aprendiendo con algunas lágrimas y muchas sonrisas.

Año 4

Te costó aceptar que la cuna, el chupete y la meme eran lugares y momentos de Amelia. Mientras tu hermanita disfrutaba de esos momentos, vos empezaste a hacerlo con tu taza de leche chocolatada, comiendo con cubiertos, visitando amiguitos, yendo al cine o de compras con tus tías. Todos los que te queremos tanto, pero tanto, tanto, estuvimos siempre ayudándote a cruzar ese puente del crecimiento.

¡Llegaste al Escuti, agrandada Olivia de la salita de 4 años! Todo ese mundo de emociones y experiencias nuevas lo fuiste guardando en tu carpeta jardinera. Te encanta dibujar y nos encanta tu encantamiento. ¡Benditos papeles y crayones que te ayudan a contarnos tantas cosas de vos! Te encanta disfrazarte con los hermosos trajes que te confecciona la nona Mary. Y siempre hay un dibujo esperando la visita semanal de la sette Olga. Te gustan tanto los libros de cuento, que con solo mirarlos te los reinventas. Aunque sea bueno aprenderla, ojalá que nunca la tecnología le ponga sombras a tu fantasía.

Año 5

8 de febrero de 2020:  ¡Que lo cumplas feliz!

                                          ¡Que lo cumplas feliz!

                                          ¡Que lo cumplas, Olivia!

                                          ¡Que lo cumplas feliz!

Hawa Gazi

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Momentos de Plaza

Hay lugares y momentos que son sagrados; es decir, que no pueden ni deben profanarse.

Una plaza se acerca a este divino concepto porque en su esencia está dedicada al culto de la infancia. Apartándonos un poco del prurito académico, queremos significar que rendirle culto al niño, es cuidarlo y homenajear sus posibilidades de juego.

El juego en el niño es vida en crecimiento. Afirma el desarrollo de sus posibilidades motrices. Es una rodilla que se cae, se lastima, se la llora y después de un ratito, sale nuevamente corriendo. Y también es una conexión con el afuera por una necesidad que le viene desde muy dentro suyo.

¿Conexión? Entramos al punto álgido de esta nota que parte de lo que vimos un grupo de personas en una plaza una tarde de verano. Éramos solamente una señora con su nena de 18 meses, mi hija, mi yerno y mis dos nietitas. Creamos un hermoso momento de juego entre grandes y chicos, con toboganes, hamacas, trepadores y algunas ocurrencias ocasionales. A pura diversión, como debe ser, a pesar de esas dosis de cansancio que nunca nos falta a los adultos. Pero estábamos en la plaza con nuestros niños que, por ser muy pequeños, había que jugar con ellos y cuidarlos.

Al rato llegó un señor con su  hijo de aproximadamente 5 años. El padre se sentó en un banco y se puso a trabajar con una computadora y papeles. Cris, que así dijo llamarse, jugaba solo con una pelota y una pistola. Pateaba la pelota y salía a “cazarla” con la pistola, la agarraba y la “mataba”. Ese era todo su juego acompañado de gritos y retos a su pelota. Me pregunto qué cosas quería realmente retar, grita y matar. Su padre, solo conectado con su computadora, ni siquiera lo miraba, y doy fe de eso, porque yo lo observaba mientras inducía a mis nietitas a jugar con el niño y su pelota.

Los pocos adultos que estábamos allí no podíamos creer lo que veíamos. Mi hija alcanzó a decirme “¡si se para un auto y se lleva el niño, ni cuenta se va a dar!

Cuando Cris vio que yo hamacaba a mi nietita fue a llamar a su papá para que le hiciera lo mismo. ¡Y lo trajo, aleluya! Pero… ¡lo hamacaba con una mano y con la otra manejaba el celular! En un momento el niño casi se cae, si no fuera porque yo lo sostuve con una de mis manos.  ¡Eso bastó para que lo retara mientras lo bajaba de la hamaca en donde la conexión con su hijo fue tan herrumbrada! Cerró su computadora y se alejaron.

Me pregunto si este señor habrá tenido infancia con juego. Suelo involucrarme en las situaciones que me inquietan; pero no era el momento. Ojalá vuelva a encontrarlo.

Una plaza no es una guardería, ni una oficina, ni un lugar para hacer meditación, ni para un montón de otras cosas que pretenden usurparle su esencia. Una plaza, señoras y señores que acompañan a niños pequeños es un lugar que tiene todo listo para darle vida a la maravilla. Pero la varita mágica se maneja desde lo humano, y, en el caso de los adultos, se trata de estar  en el juego de los niños y con los niños. Estar, estando. Jugar, jugando.

Las plazas tienen ojos que ven y un corazón que siente, y deben quedar con alguna herida abierta cuando observan casos como Cris y su papá.

Hawa Gazi

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

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Balance

Solo yo y mi pensamiento siendo mutuos testigos del mismo momento. Desde aquí y ahora recorremos el 2019 que prácticamente ya está iniciando su pasado.

Me cuesta manejar este pensamiento mío, porque cuando se trata de hacer balances, toma todas las rebeldías de la adolescencia haciéndole morisquetas a mi psicología. Esa que casi nada me costó estudiar, y que casi tanto cuesta aplicar.

No obstante le doy la primera orden, tipo Comando de Fronteras: para evitar que las cuentas (cuentas de vida) se desparramen y lleguen hasta las nubes, habremos de concentrarnos en un solo acontecimiento.

A pesar de los reclamos de aquellos hechos que creen haberme aportado las mejores sonrisas o las peores lágrimas (porque mi vida no es una línea recta de aburrido camino), decidimos centrar el balance en ¡mi mudanza! Un hecho que proporciona tanto placer como dolor. El objetivo era estar más cerca de mis nietas, así que ni pensar en dar marcha atrás. ¡Pero cómo me tironearon los años vividos en la casa que dejaba! Con mi pensamiento decidimos ponerle cerrojo al corazón para que los recuerdos no lo perturbaran, ¡pero con mucho permiso para llorar!

Llorar a baldazos limpia verdaderamente; hasta las cositas que no quieren salir de los rincones.

Pero mi pensamiento, que tanto quiero y tanto reto, no dejaba de mostrarme la próxima cercanía de mis nietitas.

Tiré muchas cosas, cargué muy poco en la mudanza, y, en compañía de una llovizna lagrimosa, llegué al nuevo barrio.

Los primeros días los recorrí sin que ningún vecino me saludara. ¿Desconfianza? ¿Timidez? ¿Indiferencia? Creo que todo eso más un cansancio social en ese agosto electoral.

Pero una sagitariana, que tiene tan fácil el “¡hola, qué tal!, no arruga. Y un día, llegando a mi nuevo hogar, vi a varios niños de entre 6 y 10 años parados en la calle, discutiendo y sosteniendo cada uno su bicicleta. Me acerqué y simplemente les pregunté si querían escuchar una poesía. Un sí colectivo, una ronda de colas sentadas en el pasto y la magia del cuento haciendo lo suyo. Después de tres poesías, se marcharon en sus bicicletas amigados en el mismo rumbo del juego.

Como empezaron a venir seguido a pedirme más narraciones, hube de presentarme en sus casas para explicar quién era y qué hacía. “Me llamo Eva, me dicen Hawa, que es Eva en árabe y soy escritora y narradora. Ellos vieron mi orgullo por serlo y yo vi su asombro por serlo. Roles poco conocidos y para nada cercanos.

Y esto es lo que quiero dejar como contenido más allá de la anécdota de mi balance: la avidez que sienten los niños por la literatura. Están acostumbrados a libros de tapas duras con brillantes ilustraciones. Pero no tienen la cercanía intimista del cuento narrado que les permita ilustrarlo con su propia fantasía.

Fue genuina la intención de mi balance, y lo hice a través de Palabras Pensadas, porque al aparecer los niños, yo les aparecí con la magia del “Había una vez…”que tan lejana les va dejando la tecnología.

Por eso, fieles al sentido de esta nota, los invitamos a hacer un balance sobre la oferta literaria que hacemos a niños y adolescentes. Narrarles es una de las mejores formas de estar con ellos.

Hawa Gazi

Photo by Ben Mullins on Unsplash

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¡GRACIAS!

Desde Palabras Pensadas damos las GRACIAS a todos los que confiaron en nuestro trabajo.

Lo iniciamos con la inseguridad de los primeros pasos y, cual efecto de luces de bengala que se encienden en el cielo, así fue nuestro asombro por la inmediatez con que llegaron los primeros pedidos desde Chile, España y Sudáfrica.

Sentirnos valoradas por las reiteradas felicitaciones y la demanda de multifacéticos temas, si bien nos significó más horas de trabajo, es precisamente esto lo que nos hace conocer un sabor especial de la felicidad.

Trabajar con las palabras es verdaderamente un trabajo. Es investigar, corregir, aguantarse las arrugas de la frente cuando algo no nos sale, y entonces hay que insistir y salir al encuentro de aquellas ideas o palabras que se hacen las difíciles y se resisten a salir. Pero nuestro entusiasmo puede con todo y, desde ese lugar tan vivificante de la motivación, reiteramos nuestra oferta, que no es otra cosa que tender un puente de palabras. ¡Anímense a cruzarlo y nos encontrarán en Palabras Pensadas!

                                                                        ¡Felices Fiestas, Mundo!

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Mi prima Elizabeth

Sumaron los años

tu bella figura.

Años sumados

a pura hermosura.

Te habitan sonrisas

junto a lagrimones:

¡Son tus emociones

de intenso verdor!

Se te quiere ¡y punto!

Sin comas que aclaren

ni un porqué sin rumbo.

Hay tantos signos

que admiran tu vida

sin un punto aparte

ni punto final.

¡Sólo se te admira

con punto seguido!

Misterioso Oriente

te pinta los ojos.

Intensos, oscuros,

con ¡sí! y con ¡no!

directos y puros.

Te comes la vida

Con salame y champagne.

¡Así de sencilla!

¡Así de exquisita!

El sol se hizo rizos

en tu cabellera

y es luna de plata

tu ansiedad viajera.

A veces con luces,

a veces con sombras,

sos tu propio cielo

que llueve alegrías

y también tristezas.

Y sos tu propia brisa

que siempre te trae

mejores sonrisas.

Así es

mi prima Elizabeth.

Concreta y actual.

sin media vuelta y sincera

va hacia la verdad

¡sea lo que sea!

Si la ven que viene,

o la ven que va,

¡déjenla pasar!

Inquietante, altiva,

sabe lo que quiere:

Un piano la espera,

se pone a cantar.

¡Mágico momento

de azul terciopelo!

Yo la llamo Primura,

¡porque es mi prima

con tanta hermosura!

Hawa Gazi

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La música

El diccionario nos define la Música como “El arte de combinar sonidos y tiempos respetando los principios fundamentales de la armonía, melodía y ritmo.”

Yo le llamo la Casa de los Sonidos en donde van de visita los Silencios, aunque en realidad su lugar más seguro y confortable es el Pentagrama: cinco líneas y cuatro espacios que en la perfección equidistante contienen y aseguran su identidad y permanencia.

Allí están las inmortales creaciones de Bach, máximo representante del barroco y las maravillosas transgresiones a este rígido estilo de los clásicos Haydn, Mozart, Beethoven, ¡y tanto más de tantos otros que llegaron a engalanar el universo musical!

Lo religioso no se perdió el placer de instalarse en la Música y lo coral fue ganando espacio hasta instalarse en su propio terreno.

Al igual que la danza, en donde cuerpo y melodía logran, quizás, el diálogo más exquisito y emocionante de la creación cultural. Un cuerpo danzando es sinónimo de identidad y universalidad, porque aunque un grupo esté bailando la misma coreografía, lo esencial es el toque personal con que cada uno siente la Música y lo expresa en movimientos. Es otra de las conquistas de la Música tocando lo humano.

La Música es energía y nace con la vida misma. ¿Acaso no sabe a sonido el primer llanto del bebé? ¡Es un soplido que estrena la vida y desde entonces Vida y Música tendrán siempre algo que ver! “Arrorró mi niño, arrorró mi sol…”. “Arroz con leche me quiero casar…”

Compañera de la infancia que va escalonando el tiempo en plazas con juegos y calesitas con rondas.

La Música es puro encuentro de cada uno consigo mismo, entre un Vos y Yo, y entre un Nosotros potenciando idéntico sentimiento que envuelve y embriaga: ¡maravillosa visión de un pueblo entonando su Himno Nacional! ¡Qué privilegio, el de la Música, ser testigo participante de esos momentos en donde cielo y tierra se unen en un solo corazón que canta! Allí están las voces de los que sufren hambre,  los que disfrutan la riqueza,  los que chispean en la alegría o adormecen en la tristeza. Y eso es así porque la Música no admite fronteras; aunque haya tantas en la condición humana.

Sabe tanto de luces y de sombras que por eso se la busca en la musicoterapia, en las competencias deportivas, los aprendizajes escolares y ambientes laborales.

Cuando alguien está solo y se siente, solitariamente solo, pone el hombro para apoyar la pena de aquel corazón que se entrega a su consuelo. ¡Mágica presencia en su actitud de humildad y arrogancia que con tanta sutileza ayuda a poner de pie la esperanza!

Es triunfo o derrota a puro desconcierto de latidos que se pierden en laberintos de causas perdidas…que al final saben a ganancia.

  El dolor con Música se amansa y duele menos. Y es bienvenida en la alegría, que la torna más sonora, contagiosa y expansiva.

Sabe tanto de lo humano que hasta puede con el hastío y las ganas de nada. Cuando están tan lejanos la mano que acaricia, el abrazo que reconforta, el beso que hace falta, ahí está Ella acercando lo lejano y poniéndonos un pañuelo en el alma para limpiar la añoranza. ¡Y ya es otra la mirada, hacia atrás o hacia adelante!

Es anochecer y madrugada de tantos sentimientos que, aunque alegres o dolorosos, nos ayudan a recuperar la realidad perdida vaya a saber en qué laberintos del pensamiento. ¡Tantas veces el sol y la luna nos parecen incompletos cuando falta su mágica presencia! Presencia que eriza la piel, acelera la sangre, nos trepa a barriletes y nos desparrama en llanuras de suspiros que prontamente son ganados por el sueño. ¿O el ensueño? ¡Es tan variada y tan única! ¡Tan de antes, tan de ahora y tan de siempre!

Reina Música, sutil y sonora, eres la vida que celebras en la risa y en el llanto.

Porque exalta mis ángeles y calma mis demonios, con Credo o sin Credo, yo le creo y la venero. Es mi amiga. ¡Y eso es tanto!

Hawa Gazi

Photo by Marius Masalar on Unsplash

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El Mar

Osvaldo Rossler dice: “El Mar, el increíble Mar, el ronco solitario, desnudo de énfasis, solo como un pensamiento, transcurriendo con uno, alimentándose de un gran secreto, plano como una llanura, extenso como un cuerpo caído, mudo de pronto como un reflejo de nuestra conciencia, palpitante como una sucesión de labios que no se cierran, activo como un bosque que se está formando desde sus raíces. El Mar con su permanente lanza sobre la superficie, con su tambor al fondo llamando por nuestra alma, inventando mil olas por cada segundo, urdiendo heridas que se abren y se cicatrizan alternativamente… El Mar con nubes propias, con árboles que crecen para abajo, con pájaros que no reconocen otra jaula que la del infinito. El Mar con una gravedad de música de cámara, con vaivenes de vals, con movimientos de ballet sobre las rocas. El  Mar como una sala de teatro donde se expone el drama de la eternidad. El Mar con su tremenda libertad bajo el espacio. El Mar que transcurre sobre su propio Mar. El Mar tan lleno de sí mismo y solo.”

  Diría que el Mar es el mejor maestro para educarse en el olvido. Cuando lo vi por primera vez, sentí un furioso torbellino dentro del corazón, y le mandé un beso de luna, de pasión, de quietud.   

Olga Gazi

Photo by Fuu J on Unsplash

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Comunicado de prensa septiembre 2019 No Name Kitchen

Como todos los meses, la organización No Name Kitchen presenta de la mano de la red Border Violence Monitoring, los últimos casos de violencia conocidos contra personas refugiadas en la Ruta Balcánica.

La llegada del otoño trajo consigo un incremento en el número de personas que busca cruzar hacia tierras europeas. Tienen urgencia por llegar a un sitio seguro al otro lado de la frontera antes de que las condiciones climáticas empeoren.

Las miles de personas atrapadas en los Balcanes ante las fronteras cerradas de Europa no tienen vías legales y seguras para poder pedir asilo. La opción que les queda es cruzar escondidos de Serbia o Bosnia hasta un país de Europa Occidental donde tener esta oportunidad (ya que en países como Croacia, Hungría o Eslovenia en la mayoría de casos se les deniega este derecho y se les deporta ilegalmente).

El pasado mes de septiembre hubo cuatro tendencias muy representativas que la policía de Croacia utilizó para las deportaciones ilegales de refugiados hacia Bosnia o Serbia: ataques de perros, ríos usados para torturar, inmersión en cubos con agua helada y detenciones improvisadas. Las fuerzas de seguridad y autoridades estatales están involucradas en estas prácticas, como ya se ha denunciado en múltiples ocasiones y algunos agentes han confirmado.

Ataques de perros

Se comprobó un marcado crecimiento en el uso de perros pastores alemanes sin bozal para perseguir, capturar y herir a los grupos de personas refugiadas y migrantes cuando tratan de llegar a un país de la Unión Europea en el que se les permita presentar una solicitud de asilo. Las unidades K9, es decir la policía canina de Croacia y Hungría, tienen cada vez más injerencia y participación en las expulsiones ilegales en las fronteras de tierras de los Balcanes. Esta técnica de aprehensión dejó un saldo de múltiples casos de personas que terminaron en el hospital por serias mordeduras.

Estos canes están entrenados para detectar, apaciguar y atacar. Los oficiales los sueltan a una distancia determinada y los perros corren hacia los grupos en tránsito y los obligan caer al suelo, inmovilizándolos por el pie donde los muerden fuertemente. Según las declaraciones de refugiados que sufrieron estos ataques por parte de los perros, la policía no les daba la orden de detenerse, sino que se reían y los felicitaban.

El Ministro del Interior, Davor Bozinovic, parece estar de acuerdo con este procedimiento de manera implícita, según muestra una fotografía que se tomó con un perro policía que trabaja en la frontera.

Por si esto fuera poco, se utilizan las perreras y las camionetas en las que se trasladan los animales para transportar a las personas refugiadas y migrantes tras haber sido arrestadas. Una forma más de deshumanizar a las personas en tránsito.

Por todo esto y una vez más, consideramos que los refugiados son vistos como un blanco más que como seres humanos con derechos.

Uso de ríos para expulsiones ilegales

La policía fronteriza utiliza los ríos que dividen los países para realizar expulsiones ilegales y violentas. Allí sumergen a los grupos que capturan y otra vez los humillan y les quitan sus pertenencias. El objetivo de estas prácticas es deshumanizar a estas personas, inhibirlas para futuros movimientos y exponerlas a las inclemencias del tiempo.

El 50% de las expulsiones de Croacia que se llevaron a cabo el pasado mes de septiembre incluyeron la inmersión de los grupos en tránsito en ríos de aguas muy frías.

El agua como método de tortura en Hungría

A pesar de que las expulsiones de personas en Hungría se encuentran bastante “institucionalizadas”, de acuerdo con el relato oficial del gobierno, también hay numerosos actos de violencia y humillación sobre todo hacia los refugiados y migrantes masculinos. Un grupo de ocho hombres y niños afganos que consiguieron acceder a Hungría desde Serbia contaron cómo, después de que los agentes los golpearan, los forzaron a meterse vestidos en piscinas inflables llenas de agua helada y los grabaron en vídeo. Una vez que los dejaron salir del agua, permanecieron mojados forzados a esperar hasta que una camioneta se los llevó para devolverlos a la frontera serbia.

Las consecuencias de esta práctica son gravísimas: estas personas deportadas ilegalmente contraen enfermedades que difícilmente pueden tratar. Hay que recordar que el servicio médico es escaso, y que a las personas que viven fuera de los campos oficiales no se les suele atender en los hospitales públicos.

De esta manera, entendemos que “institucionalizado” implica que se da permiso a ejercer actos de violencia, humillación y degradación hacia otros seres humanos sin enfrentar ningún tipo de consecuencias.

Instalaciones inapropiadas para detenidos en Croacia

Lejos de llevar a los grupos en tránsito capturados a una comisaría, los trasladan a una especie de garaje en pésimas condiciones sanitarias, según relataron las personas involucradas. Las autoridades croatas aducen que los sitios destinados a refugiados están colapsados y que no tienen más espacio disponible. Estos almacenes son, en realidad, espacios extrajudiciales que sirven para causar daño a las personas migrantes y refugiadas.

En Eslovenia, la Associated Press reportó el pasado 17 de septiembre que existe un grupo paramilitar llamado “Stajerska Varda”, que opera en la frontera croata. Por ahora, lo que hacen es atrapar grupos de personas en tránsito y dar aviso a la policía.

En Croacia, 11.813 personas en tránsito fueron capturadas mientras intentaban ingresar a este país en lo que va del 2019, es decir, 49 detenciones diarias. La mayoría de ellos fueron devueltos a Serbia y a Bosnia.

Mientras tanto, en Bosnia existen mensajes cruzados entre funcionarios bosnios y croatas en relación con la soberanía. Por un lado, el Ministro de Seguridad de Bosnia y Herzegovina, Dragan Mektic afirmó que la policía bosnia no dejará que policía militar extranjera ingrese a su país.

Sin embargo, irónicamente, existe un acuerdo de soberanía territorial que fija la postura de ambos estados: Croacia reafirma su capacidad de mantener el límite internacional Schengen y Bosnia defiende la integridad de su límite nacional. Croacia manifestó su apoyo a Frontex, quien a su vez probablemente comience a operar en Bosnia el próximo año. Entre tanto, el gobierno checo anunció que enviaría un millón de euros a Bosnia para financiar equipamiento: cámaras térmicas, binoculares, drones, etc. para la policía fronteriza.

En medio de todo esto, miles de refugiados esperan el duro invierno balcánico sin ningún tipo de solución para su situación.

El informe completo está disponible en la página web, en inglés: http://www.nonamekitchen.org/wp-content/uploads/2019/10/September-2019-Report-1.pdf

Jimena Freytes

Photo by Kaly Fdez on Unsplash